Nos-Otros

¡Nosotros! Sí, ¡nosotros!

Los que miramos la paja en el ojo ajeno pero no vemos el árbol en el nuestro.

Los que rascamos nuestra propia espalda mientras apuñalan al de al lado y con indiferencia miramos como nuestro compañero se desangra en el polvo que es nuestra patria.

Los perros orgullosos de llevar cadenas, los que ladramos ansiosos y retozamos ante un mísero mendrugo. Fieles a nuestro dueño, nos arrastramos por una caricia y después de una patada volvemos moviendo el rabo.

Nosotros que no somos capaces de sentir nada, dormidos, desfilamos ante el racionamiento de un presente ofrecido por el señorío.

Nosotros crecemos en el individualismo y olvidamos el altruismo, olvidamos que los demás son personas, todos somos el mismo.

Nosotros que escondemos la cabeza y como animales de carga vamos hacia delante sin pararnos a mirar a nuestro lado.

Nosotros, los que estamos abajo y caemos en picado por no renunciar a nuestra irreal realidad.

Los que estamos cavando nuestra propia tumba por tener miedo a tirar la pala.

No somos dignos de llamarnos nosotros. Divididos, industrializados, jerarquizados, especializados, anestesiados.

Los que nos creemos todopoderosos, revelados, únicos en este rebaño. Formamos parte de este paradójico circo de verdades a medias, de cantantes sin orquesta, de revolucionarios sin revuelta.

Finalizo en la náusea al observar que soy una revelada; que como vosotros diré todo, pero todo… Quedará en nada.