El romanticismo ha muerto

“Nuvole Bianche” Ludovico Einaudi— Clic para empezar

Ya no se escribirán nuevos versos para que cante el bardo.

No despertaré con una caricia o un sorprendente susurro al oído.

No necesito “te quiero” para ir a la cama.

El romanticismo ha muerto sin decir sus últimas palabras.

Arranqué patéticas rosas rojas, mutilaron con sus espinas.

No habrá paseos bajo la luz de Luna ni secretos ante el vino.

Me da asco ver lo que, en vano decimos, el amor ha hecho contigo.

El romanticismo ha muerto y no hemos superado el patético duelo.

Estamos en el mercado de si me quieres, harás lo que yo te digo.

Compañeros de viajes, miran al frente, aburridos.

Hemos cortado nuestras alas después de arrancar agónicamente cada pluma.

El romanticismo ha muerto porque era un viejo inválido.

No pienses que la libertad guiará de nuevo nuestros aullidos

ni la justicia manca volverá a quitarse la venda para mirarnos.

Lo prohibido es lo bueno, lo justo y lo necesario.

El romanticismo yace bajo cemento de una fosa, olvidado.

No sirve el engaño de que las flores puedan a la fuerza

que las manos vacías al cielo consigan algo.

Infundado si lo hacemos bien no nos darán más palos.

El romanticismo ha muerto, han pasado tres días y no ha resucitado.

Las pasiones que se sentían ahora se padecen en desgracia.

Me he librado del miedo, de la incertidumbre y la duda

pero hasta que no se pierda la esperanza no comenzará la lucha.

El romanticismo ha muerto y con él, mi musa.